El agua asume cada vez más centralidad como agente de interacción social, facilitador de consensos o causa de conflicto, factor de equidad o de injusticia social. Frente a modelos tecnócratas y productivistas, la perspectiva social reivindica valores éticos y subraya la reivindicación del derecho humano al agua y al saneamiento, la recuperación de la cultura asociada a los ecosistemas acuáticos y la diseminación de experiencias educativas desde una perspectiva del empoderamiento de las personas.

Para ello es fundamental la vinculación de la ciudadanía al ciclo del agua, a través de su participación en los procesos de gestión y planificación, su sensibilización sobre los usos cotidianos del agua, así como a través de procesos educativos y culturales potenciados dentro y fuera de las escuelas para el aprendizaje y transmisión de una nueva visión sobre el agua. Resulta así perentoria la búsqueda de mecanismos que garanticen no sólo el derecho al agua, sino la participación de las personas y colectivos en su gestión a partir del conocimiento de valores y conceptos para garantizar una gestión transparente, participada y equitativa que incorpore criterios de conservación a largo plazo.

Se trata de un proceso continuo que debe involucrar a todos los agentes sociales: empresas, administración pública, sociedad civil, ciudadanía y medios de comunicación social en la difusión de las necesidades de protección del agua y el reconocimiento de su valor como bien común, cada vez más amenazado por el rápido avance de las alteraciones climáticas y la acción del hombre.

Se incidirá especialmente en las siguientes cuestiones:

  • Uso ciudadano de los recursos hídricos: aspectos culturales, educativos y recreativos.
  • Capacidad de intervención en la política de aguas, fortalezas y debilidades de los movimientos sociales relacionados con el agua.
  • Acceso a la información, nuevas formas de participación social y rendición de cuentas en la gobernanza del agua.
  • La implementación del derecho humano al agua: ámbito legislativo, ámbito de las relaciones entre operadores del ciclo urbano del agua y los  ciudadanos, ámbito de la regulación, ámbito de la comunicación social.
  • Las bases cognitivas de la política del agua: luces y sombras de los nuevos instrumentos cognitivos y democratización de la ciencia (Big Data, datos abiertos, ciencia ciudadana…).
  • Intervenciones educativas desde el prisma de la competencia científica y/o la educación para la sostenibilidad.

Coordinadores: Joserra Díez, Universidad del País Vasco y Luisa Schmidt, Universidade de Lisboa